Archivos para diciembre, 2011

Crónica del concierto Moonsorrow + Tyr + Crimfall + Hamferð

Esta crónica se ha hecho esperar casi un mes por el ajetreo al que he estado sometido estas semanas, y por eso pido perdón. He estado trabajando duro en la corrección de un libro y dejarlo listo para la edición ha sido un proceso largo y costoso. Finalizada esta etapa ya puedo ponerme al día con los artículos de Forbidden Culture.

El pasado 24 de noviembre tuve la oportunidad de asistir al desembarco en Madrid del Dead Tyrants Tour 2011, una gira cargada de violencia pagana y furia vikinga. La sala Copérnico hizo de anfitriona esta vez, otorgando un sonido bastante decente y una decoración muy interesante. Era la primera vez que asistía a un concierto allí y la verdad es que salí encantado. Es un ambiente íntimo y personal, bastante competente en cuanto a luz y sonido, pero con un encanto especial que no tienen otras salas que hacen las veces de discoteca.

A las siete y media salió el primer grupo, Hamferð, y nos pilló completamente desprevenidos. Nadie sabía quiénes eran ya que no se anunciaban ni en los flyers ni en las entradas. Ataviados con traje negro al más puro estilo My Dying Bride salieron al escenario muy hieráticos, metidos en su papel Doom. Durante media hora repasaron un repertorio bastante regular que no sobresalió en ningún momento. Aparte de ser de las islas Feroe no pude vislumbrar ninguna razón por la que estaban allí. No pegaban ni con cola con el resto de los grupos, con un sonido diametralmente opuesto.

Diez minutos necesitaron los técnicos para acondicionar el escenario para la salida de Crimfall. Esta banda finesa cuenta con dos LP bastante decentes donde practican un viking metal épico basado en la dualidad de voces femeninas y guturales, ritmos con mucha fuerza y orquestaciones masivas. En el estudio suenan muy bien a pesar de no ser muy originales. En directo la historia cambia mucho ya que cuentan solo con una guitarra, una batería y un bajo para interpretar una música con muchas capas instrumentales, así que se apoyan demasiado en partes pregrabadas, y le resta muchísima fuerza a las melodías. De todas formas el buen hacer de su vocalista femenina y la fuerza que transmite el gigante encargado de las guturales hizo pasar un buen rato al público durante 45 minutos, y para muchos eso ya era suficiente.

A continuación salió Tyr, una banda que ha cosechado mucho éxito con su fórmula de viking metal basada en el virtuosismo de las guitarras, su gusto por el metal progresivo y las sobresalientes voces limpias de sus integrantes. Durante 70 minutos repasaron profusamente su última obra, The Lay of Trimm, y muchos de sus grandes temas de su pasado más reciente. El resultado fue un concierto que no decayó en ningún momento, lleno de energía y buen rollo, con el centenar escaso de personas que se habían reunido allí saltando y cantando sin parar. Las melodías de los feroeses son pegadizas, alegres y épicas, con un fraseo de guitarra que se entremezcla a la perfección y otorga una gran consistencia a los temas. Tuvieron algunos problemas puntuales pero todo se puede englobar dentro de los riesgos del directo, y el trabajo realizado por Joensen y compañía fue encomiable en todo momento.

Tras un cuarto de espera largo salió a escena Moonsorrow, los cabezas de cartel aquella noche (se iban turnando con Tyr durante la gira), maquillados con sangre por las caras al más puro estilo black metal. Y empezaron el concierto precisamente con uno de los temas más difíciles e incómodos que tienen, Tädhetön, de su reciente Varjoina Kuljemme Kuolleiden Maasa. Ya desde el principio Ville Sorvali escupió todo el odio y violencia sobre el escenario que el duro sonido de su último disco requiere. Vinieron muy metidos en su papel de paganos, explicando el sentido de las canciones y lanzando consignas que daban a entender su discrepancia con la cristiandad y la opinión que tenían sobre cómo les habían impuesto una religión hace un milenio. No comparto para nada las diatribas incendiarias tan extremas de gente así, pero reconozco que su música es eso y en la teatralidad que es una función musical queda bastante bien. Tan solo una vez se salieron un poco del guión, y no pude parar de reír. Sorvali presentó Jotunheim diciendo que ellos venían de la tierra “where eternal winter prevails”, y todo el mundo estalló en vítores. “Do you like winter? Really? We fucking hate it”. Y en eso coincido con él y con Marco Hietala, no hay absolutamente nada de romántico en ser un vikingo congelado en Escandinavia.

Moonsorrow consiguió en 80 minutos repasar todos los aspectos que hacen su música célebre, a pesar de tocar solo siete canciones, algo inevitable teniendo en cuenta la extrema duración de sus composiciones. Fueron duros, violentos y desesperanzadores, pero también alegres y enérgicos (sobre todo a los cortes sacados del Voimasta Ja Kunniasta, Sankaritarina y Kÿlan Pääsä) y hasta épicos y mitológicos a pesar de que no tocaron Haaska. Se despidieron con Kuolleiden Maa, cerrando el círculo de manera magistral, con la que bautizaron como “the last song on Earth”. Apoteósica en su violencia primordial.

En definitiva la noche fue muy notable. Dos grupos de primera con estilos muy diferentes si bien compartiendo una temática parecida, un telonero agradable y un plus que no aportaba mucho pero que tampoco molestaba en exceso. Es muy difícil disfrutar de grupos como estos en España, y hay que agradecer a Babylon Productions la apuesta, sobre todo teniendo en cuenta que el aforo no llegó a superar las cien personas. Con su buen trabajo consiguieron sacar adelante uno de los mejores conciertos de la etapa otoñal en la capital.

 

El festival Madrid is the Dark vuelve a hacer acto de presencia en el otoño madrileño por tercera vez consecutiva. Esta vez el cartel ha quedado impresionante, con un par de reclamos absolutamente indiscutibles cada noche y una serie de acólitos, que si bien no son tan conocidos, tienen una calidad más que reconocida en su breve andadura por la senda del metal más extremo y oscuro. El viernes actuarán como cabezas de cartel Enslaved, banda noruega de black metal con tintes progresivos que es parte de la primera hornada del True Norwegian Black Metal, y es de lejos la mejor de todo el grupo. Con su impresionante “Axioma Ethica Odini” maravillaron a muchos el año pasado, un disco de black metal puro y duro que suena fresco y novedoso, algo extraño en este género con tanta tendencia a permanecer inmutable.  Antes tocarán los alemanes de Morgoth, una banda que acaba de resucitar y  tratarán de capitalizar algo del impacto que supuesto su vuelta a los escenarios con su death metal industrial.

El sábado contaremos con la presencia Katatonia y Primordial, que fueron cabezas de cartel el año pasado. Esta vez los irlandeses tocarán temas de su “Redemption at the Puritan’s Hand”, salido en abril de este año y que ha disfrutado de una gran acogida entre la crítica especializada, con una review en este mismo blog. Katatonia sigue a rebufo de su gira 20º aniversario y es muy probable que toquen algo de su antológico “Last Fair Deal Gone Down” a la vez que repasan temas de su carrera más reciente.

Entre los grupos que los acompañen nos encontramos a jóvenes talentos que están tratando de hacerse un hueco en una vertiente del metal tan complicada como esta. Hay que estar muy atentos a Ghost Brigade, Mar de Grises, Isole y 40 watt sun. El resto del cartel lo conforman: October Tide, Skepticism, As Light Dies, Asphyx, Ahab, Daylighy dies, Ophis y Ereb Altor. En total 16 bandas en el que rápidamente se está convirtiendo en un festival de referencia en toda Europa para la música extrema. La cita es en la Sala Cats de Madrid, los días 9 y 10 de diciembre a partir de las 15:40.  Esperamos estar allí para contaros cómo se desarrollan esos días de oscuridad sobre la capital de España.